Hay ocasiones, en que uno se cree envuelto en problemas, en que a uno se le quiere terminar el mundo por cuestiones físicas, amorosas, psicológicas, porque como buenos humanos estamos distraidos de las cosas que realmente valen la pena, pero nos ocurre porque es parte de nuestra condición humana, como diría Nietzsche humanos, demasiado humanos.
Y lo anterior es muy fácil de entender con tan solo analizarlo y ponernos un poco a pensar en cuanta razón puede llevar esa frase.
En las relaciones humanas, he descubierto al lapso de algunos años días meses horas, que cuando estamos enojados, tenemos la ira por delante y vamos juntando cosas sentimentales que para lo único que nos sirven es para llenar nuestra mente de condicionamientos, y esto no nos deja disfrutar como deberíamos la vida y las relaciones con las personas que se encuentran a nuestro alrededor, y que en la mayoría de esas ocasiones decimos lo que pensamos, mas no decimos aquello que Sentimos.
El día de ayer que se convirtió en día de hoy (larga noche), tuve la oportunidad de platicar con una amiga que esta viviendo cosas parecidas a las mías, me dio sorpresa saber que era real lo que decía aquel cantor, y que muchas veces pensé, pero no llegue a creer que dos historias pueden ser tan parecidas. Y también encontré que no es solo su historia y la mía, sino que es la de muchos otros que andamos buscándonos por este mundo.
Platicamos de muchas cosas, todas interesantes, una mas que la otra, y el desahogo funciono bastante porque pudimos conocer aspectos de la vida de los cuales no habíamos podido conversar.
El titulo de este apunte es precisamente las palabras que mas dijimos esa noche. Me da pena saber que como por cosas, tan mínimas, por cosas tan, tan, tan absurdas llegamos a enojarnos y distanciarnos con las personas que se encuentran a nuestro alrededor.
Y esto nos ocasiona, o mejor dicho nuestros pensamientos ocasionan que tengamos sentimientos de angustia, soledad, y que pensemos que no hay salida para nuestros problemas que son simples y realmente solucionables.
La primer palabra Hablar, hay días, hay cosas, acciones que nos dejan mudos, que nos envuelven una mutes (valgame la palabra) y no hay manera de expresar lo que uno siente realmente. Es una gran falla, pero esa falla ocurre también porque queremos todo rápido, queremos una respuesta inmediata a nuestras necesidades y no dejamos pensar con la cabeza y el corazón a las demás personas. Por eso una discusión entre humanos, se vuelve una discusión de perros, porque peleamos por instinto en lugar de utilizar la "sapiensa" que se nos ha dado. Conclusión de esta primera palabra es la siguiente, cuando no puedas hablar porque las cosas no te están saliendo como tu crees, calmate, respira, piensa y siente lo que dirás para que no sufras después por lo que dices, también es importante que la otra persona con la cual discutes, te de tiempo para que puedas analizar y no te fuerce a darle una respuesta inmediata porque un conflicto es una afrontacion de ideas diferentes. Desahogarse es muy bueno, pero también llegamos a la conclusión de que no es necesario decir absolutamente todo lo que tenemos y sentimos, ya que eso también nos causa conflicto.
La segunda palabra es Enfrentar, nos encanta dejar cosas para otros días, lavar el coche, limpiar nuestra casa, hacernos cargo de nosotros. Si bien es cierto que hay que darle el espacio a las personas para que puedan organizar sus ideas y así hablar, también hay que ser consientes que esas personas no nos van a esperar toda la vida a que salgamos de nuestra cueva para saber a que resolución hemos llegado. Entonces, cuando el tiempo sea justo y necesario, hay que salir de la cueva, poner en balance todo aquello que nos sirve y lo que no, y enfrentar a quienes les hicimos daño, a quienes dejamos platicas pendientes, y decir AQUÍ ESTOY listo para hablar y enfrentar los problemas que hayan surgido por las acciones que hice pensando y no sintiendo.
La tercera palabra Escuchar, si estas solo de cuerpo presente con otra persona y no escuchas sus argumentos, aunque estos sean buenos y verídicos no le creerás, hay que trabajar ese don de escuchar a las personas cuando se sienten mal, cuando te quieren explicar, cuando quieren darte una razón. Es increíble como nos cerramos totalmente y no nos importa en absoluto lo que otra persona nos diga, aun y cuando quiera disculparse de corazón, a veces las cosas nos entran por un oído y nos sale por el otro, porque seguimos sumergidos en nuestra cueva y pensamos que solo nos quieren hacer daño las personas. Y en esta palabra también entra en juego algo muy importante, que es darnos cuenta, que no todo lo que pensamos sobre los demás es cierto, por eso hay que escuchar realmente, porque cosas y acciones que hace otras personas creemos que son malas cuando en realidad no existe ninguna maldad, salvo en nuestra mente que hizo conjeturas de una manera ridícula y poco ortodoxa.
Hablar, enfrentar, escuchar, todas estas palabras son acciones importantes, que de una u otra manera en nuestra vida nos van poniendo a prueba día con día.
Es difícil hablar, cuando alguien no escucha, es difícil enfrentar, cuando alguien no se anima a hacerlo por miedo (el miedo paraliza), es difícil escuchar, cuando nuestros oídos solo quieren oír cosas buenas y rosas del mundo.
Hoy quiero agradecerle a ella por la platica, porque me lleno de paz de alegría y aunque sigamos enfrancasdos en problemas que creemos que son grandes, al principio y al final de todo, sabemos que los superaremos, nuestra educación, nuestra manera de pensar, nuestra manera de sentir, nuestra manera de llorar, nuestra manera de vibrar al estar conectado al universo, y si trabajamos en ello, nos permite un buen día, despertar.
Felices clicks a todos. Saludos.
Y este apunte tampoco fue de la Feria Internacional del Libro, pero lo mas probable es que el próximo apunte si lo sea. Cuidense. Rianse y gracias por leer esto.
HABLEN ENFRENTEN ESCUCHEN Y ASI ARREGLAREMOS POCO A POCO, NUESTROS PROBLEMAS.

.gif)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario