No había querido poner ningún comentario, porque estaba esperando a encontrar o decir algo inteligente, no quería poner un video o una foto sin que hubiera una buena razón. El motivo de esto es porque este mes es muy especial para mi, porque festejo un año que conocí a uno de los Maestros que ha influenciado mucho en mi manera de pensar, de sentir, de vibrar, de ver la vida, de ver a la gente libre, aunque cabe aclarar que es un desafío día a día hacer esto, porque también soy humano y me equivoco. Sin embargo estas enseñanzas me han mostrado mas que nunca antes lo que debemos o tratamos de hacer para llegar a la felicidad, para llegar amarnos y así contagiar a los demás de lo bueno y no de los supuestos grandes problemas que tenemos.
Este año es especial, porque hasta el día de hoy comprendí varias cosas en el aspecto personal y en el espiritual, porque he aprendido cosas sobre mi carácter, las decisiones que tomamos, la manera en como vemos la vida y sobre todo como unas palabras pueden cambiar todo. El poder de la palabra es muy fuerte, por eso hay que tener cuidado con todo lo que se dice, porque puedes cambiar una vida para bien o para mal. Y si tienes el don de la palabra y que otros te escuchen, utilízalo para decirles cosas positivas. De verdad puedes cambiar una vida con poquitas palabras. Puedes ensenar a otros pero también herirlos, los invito a que lo que salga de nuestras bocas sea realmente lo que queremos y no solo lo que pensamos por momentos. Dejar hablar un poco más al corazón que a la mente, porque la mente se gobierna a veces por cosas del pasado, por prejuicios, por lo económico y no por lo anímico y hace que un sentimiento se convierta en un torbellino de emociones y traumas que no sentimos en realidad.
Aparte de lo anterior este mes es la XIX Feria Internacional del Libro Monterrey 2009, la cual se llevara a cabo desde el 10 al 18 de octubre en Cintermex. Si ustedes se encuentran en Monterrey y no han asistido o no les gustan mucho los libros, vayan aunque sea por curiosidad, y verán que un libro los encontrara a ustedes. Y los que no estén en Monterrey pues vengan si tienen la oportunidad para que gocen esta Feria. Cabe decir que se las recomiendo, porque es la mejor exposición que se monta en Cintermex, tiene una logística muy buena, es organizada por el Tecnológico de Monterrey, y es además de la mas grande, la que mas gente visita año con año. Por supuesto que tratare de hacer un apunte, si es que hay oportunidad de asistir este año, que espero y deseo que así sea, porque es sensacional estar en esa Feria Internacional, buenos expositores, libros baratos, gente conocida o reconocida por lo que escribe o dice se dará cita en esta exposición.
Todo lo anterior fue tan solo un preámbulo, para presentar este escrito maravilloso, que tiene por nombre Elogio de la mujer brava, léanlo gócenlo, digan sus comentarios si así lo desean o simplemente Reflexionen sobre lo que dice, léanlo completo ya que son de las cosas que vale la pena leer y aprender de estos escritos.
Este año es especial, porque hasta el día de hoy comprendí varias cosas en el aspecto personal y en el espiritual, porque he aprendido cosas sobre mi carácter, las decisiones que tomamos, la manera en como vemos la vida y sobre todo como unas palabras pueden cambiar todo. El poder de la palabra es muy fuerte, por eso hay que tener cuidado con todo lo que se dice, porque puedes cambiar una vida para bien o para mal. Y si tienes el don de la palabra y que otros te escuchen, utilízalo para decirles cosas positivas. De verdad puedes cambiar una vida con poquitas palabras. Puedes ensenar a otros pero también herirlos, los invito a que lo que salga de nuestras bocas sea realmente lo que queremos y no solo lo que pensamos por momentos. Dejar hablar un poco más al corazón que a la mente, porque la mente se gobierna a veces por cosas del pasado, por prejuicios, por lo económico y no por lo anímico y hace que un sentimiento se convierta en un torbellino de emociones y traumas que no sentimos en realidad.
Aparte de lo anterior este mes es la XIX Feria Internacional del Libro Monterrey 2009, la cual se llevara a cabo desde el 10 al 18 de octubre en Cintermex. Si ustedes se encuentran en Monterrey y no han asistido o no les gustan mucho los libros, vayan aunque sea por curiosidad, y verán que un libro los encontrara a ustedes. Y los que no estén en Monterrey pues vengan si tienen la oportunidad para que gocen esta Feria. Cabe decir que se las recomiendo, porque es la mejor exposición que se monta en Cintermex, tiene una logística muy buena, es organizada por el Tecnológico de Monterrey, y es además de la mas grande, la que mas gente visita año con año. Por supuesto que tratare de hacer un apunte, si es que hay oportunidad de asistir este año, que espero y deseo que así sea, porque es sensacional estar en esa Feria Internacional, buenos expositores, libros baratos, gente conocida o reconocida por lo que escribe o dice se dará cita en esta exposición.
Todo lo anterior fue tan solo un preámbulo, para presentar este escrito maravilloso, que tiene por nombre Elogio de la mujer brava, léanlo gócenlo, digan sus comentarios si así lo desean o simplemente Reflexionen sobre lo que dice, léanlo completo ya que son de las cosas que vale la pena leer y aprender de estos escritos.
ELOGIO DE LA MUJER BRAVA
Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Por: Héctor Abad.
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Vamos hombres, por esas mujeres bravas!!!!!!!!!!!!!
HECTOR ABAD
Cuando lo leí esto por primera vez, me paro en seco, me hizo Reflexionar sobre lo que buscamos y pensamos que deben ser las mujeres. Y no, no quiero a esa mujer sumisa que a todo diga SI SI SI, ni tampoco aquella pesimista que a todo diga NO NO NO. Todo en equilibrio es mejor, y hay que recordar que no podemos exigir aquello que no estamos dispuestos a dar. Yo tambien prefiero estar con una mujer brava.
Si ustedes están leyendo esto, es porque les va servir para algo, es porque ustedes tienen cerca a una mujer a quien valorar, o son mujeres valoradas o no valoradas, pero ante todo humanas, con dudas con miedos, con todo lo que tienen que sobrevivir día a día.
Porque si son mujeres, se tienen que topar todos los días con verse en el espejo y sentir que se están poniendo viejas, que están un poco pasadas de peso, que sus pies están mas hinchados, que de nuevo están en su periodo menstrual, que deben ser madres, amigas, novias, esposas, hermanas, amantes, conductos de vida, que tienen que buscar su libertad, que necesitan tiempo, que son pilares de sus vidas y de quienes los rodean y que los hombres poco comprendemos de todo lo dicho anteriormente porque nuestras frecuencias son diferentes, porque nuestra frecuencia es como en los radios, mientras nosotros los hombres seguimos siendo AM ustedes ya tienen FM y transmiten por internet y vía satélite. Por eso es que nos tienen que explicar lo que para ustedes es lógico en su naturaleza.
No, no quiero decir que los hombres seamos menos, quiero decir que nos complementamos, pero que al hacerlo debemos respetar nuestras diferencias y aceptar que los cambios son siempre para mejorarnos y ayudarnos entre toda la UNIDAD DEL MUNDO, hombres, mujeres, niños, niñas, animalitos, arboles, etc. Somos parte de un TODO, y en ese TODO somos perfectos porque estamos hechos a imagen y semejanza de la energía Divina.
Llegar a estas conclusiones es fácil, lo difícil es poner realmente en práctica todo lo aprendido por errores y por cosas que nos llegan a nuestra mente, siempre a tiempo, porque los tiempos del Ser Superior son simplemente perfectos.
Vamos a cambiar, vamos a liberarnos de nuestras penas, vamos a aceptar nuestros errores y darles el respeto a las personas, porque solo así empezando desde nada, empezamos a ser nuevos seres de luz, para nosotros mismos, y después para el universo entero.
Felices y reflexionantes clicks a todos, Si lo que ya viviste fue sensacional, imagínate lo que viene, será, mil, dos mil, tres mil, o cuatro mil veces mejor a lo que están sintiendo. Y eso te lo FIRMO.
Jajajajajajajaj animo, hoy es un buen día... Gracias, como diría Catón, a mis cuatro fieles lectores.. tratare de escribir mas seguido... esperemos que el próximo apunte sea de la Feria Internacional del libro...!!!!!
Si ustedes están leyendo esto, es porque les va servir para algo, es porque ustedes tienen cerca a una mujer a quien valorar, o son mujeres valoradas o no valoradas, pero ante todo humanas, con dudas con miedos, con todo lo que tienen que sobrevivir día a día.
Porque si son mujeres, se tienen que topar todos los días con verse en el espejo y sentir que se están poniendo viejas, que están un poco pasadas de peso, que sus pies están mas hinchados, que de nuevo están en su periodo menstrual, que deben ser madres, amigas, novias, esposas, hermanas, amantes, conductos de vida, que tienen que buscar su libertad, que necesitan tiempo, que son pilares de sus vidas y de quienes los rodean y que los hombres poco comprendemos de todo lo dicho anteriormente porque nuestras frecuencias son diferentes, porque nuestra frecuencia es como en los radios, mientras nosotros los hombres seguimos siendo AM ustedes ya tienen FM y transmiten por internet y vía satélite. Por eso es que nos tienen que explicar lo que para ustedes es lógico en su naturaleza.
No, no quiero decir que los hombres seamos menos, quiero decir que nos complementamos, pero que al hacerlo debemos respetar nuestras diferencias y aceptar que los cambios son siempre para mejorarnos y ayudarnos entre toda la UNIDAD DEL MUNDO, hombres, mujeres, niños, niñas, animalitos, arboles, etc. Somos parte de un TODO, y en ese TODO somos perfectos porque estamos hechos a imagen y semejanza de la energía Divina.
Llegar a estas conclusiones es fácil, lo difícil es poner realmente en práctica todo lo aprendido por errores y por cosas que nos llegan a nuestra mente, siempre a tiempo, porque los tiempos del Ser Superior son simplemente perfectos.
Vamos a cambiar, vamos a liberarnos de nuestras penas, vamos a aceptar nuestros errores y darles el respeto a las personas, porque solo así empezando desde nada, empezamos a ser nuevos seres de luz, para nosotros mismos, y después para el universo entero.
Felices y reflexionantes clicks a todos, Si lo que ya viviste fue sensacional, imagínate lo que viene, será, mil, dos mil, tres mil, o cuatro mil veces mejor a lo que están sintiendo. Y eso te lo FIRMO.
Jajajajajajajaj animo, hoy es un buen día... Gracias, como diría Catón, a mis cuatro fieles lectores.. tratare de escribir mas seguido... esperemos que el próximo apunte sea de la Feria Internacional del libro...!!!!!


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